Ya vimos los primeros minutos de ‘Rocketman’ y está buenísima

Siempre se ha escuchado la voz tan especial acompañada de notas nacidas en el piano de Elton John por toda mi casa, mi padre el principal responsable; inclusive existe una curiosa-caótica anécdota familiar: “cuando eras muy, muy pequeño, rompiste todos los discos de Elton John que tenía tu padre”, siempre me lo recuerdan y siempre lo harán. Honestamente no sé cómo pudieron perdonarme.

De este modo las cálidas composiciones musicales del británico siempre han estado -de alguna u otra forma- en mi vida. Y recientemente recibí una invitación por parte de Paramount Pictures para ser uno de los primeros miembros de la prensa en poder ver algunas escenas completas del biopic de Elton John (Taron Egerton), sí, fuimos de los primeros en México en disfrutar este mágico show.



Una de las primeras escenas que vimos muestra al pequeño Elton John (sí, como niño) mientras una mujer mayor toca magistralmente un piano, el pequeño protagonista se acerca a ellos y después aquella intérprete en modo maestra y con duro rostro le pide sentarse y tocar “lo que sepa” de música. No tenía idea lo que estaba por presenciar…



Acto seguido Elton toca con tanta soltura, naturaleza y dominio del piano que la mujer queda impactada y no sólo eso, el entonces niño se detiene abruptamente, voltea a verla y le dice: “hasta aquí se quedó usted”, no sólo era un virtuoso con sus manos, el oído lo tenía tan desarrollado que estaba por encima del músico promedio, impresionante, era apenas un niño.

Otro de los momentos exclusivos que pude ver fue cuando Elton John recibió su primer trato con una disquera, sin embargo el talento del joven músico era tanto que uno de los directivos decidió darle una repentina gira internacional que le llevaría directamente a Estados Unidos, sin embargo Elton no estaba seguro de ello, los nervios le invadieron y repetía constantemente “no estoy listo, es muy pronto”, ¿quién lo diría, alguien de su nivel también se pone nervioso, muy nervioso.



Y una vez que hizo el viaje desde su natal Inglaterra para aterrizar en la ciudad de Los Ángeles, el legendario Troubadour hace acto de presencia, este recinto vio la primera actuación de Elton John fuera de su país y simplemente quedó escrito con letras de oro en la historia del rock & roll.



¿Recuerdan el nerviosismo que le caracterizó en sus primeros años como músico? Bueno, aquí se dispararon al cielo como nunca antes y tuvo todo el sentido del mundo: Leon Russell, uno de los compositores que inspiraron a nuestro protagonista desde pequeño estaba entre el público del Troubadour, inclusive se hablaba que Neil Young y Neil Diamond, auténticas leyendas musicales también estuvieron esa noche, por ello se muestra cómo Elton John se encerró en el baño abrumado por los nervios ya que según él, “no estaba preparado para presentarse ante tantas leyendas”, el resto es historia…