Una familia peculiar – Crítica | CONTROL TOTAL

No hay que buscar en todo un lado blanco y uno negro, sino aprender a identificar en las diferentes escalas de grises

Una familia peculiar sigue la historia de los Patar, conformada por un padre viudo y sus dos hijas: una adolescente y una pre-puberta, además del amigo de una de ellas que pasa mucho tiempo en su casa – aunque no sea invitado-. Su peculiar armonía se interrumpe cuando llega la indeseable visita de una trabajadora social, quien viene a cambiar por completo el ritmo y dinámica familiar.

Para poder conservar la custodia de sus pequeñas Denis Patar (Gustave Kervern) deberá ir a un curso de escuela para padres, en el que enseñan estrategias para aprender a cuidar y educar a los niños y adolescentes, pero mientras asiste a clases de paternidad descuida a sus hijas, provocando el estallido de ciertas situaciones que habían logrado contener. Deberá elegir entre lo socialmente solicitado y lo que él considera mejor en aras del bienestar de su familia.



Denis no posee estabilidad económica, pero hace lo necesario para sacar adelante a sus queridas niñas. Es un hombre que siempre muestra su fortaleza – aunque le sea difícil – con tal de ver a sus hijas ser felices; siente que su destino amoroso ya pasó, pero puede sorprenderse gratamente. Janine (Héloïse Dugas) es la hija mayor; padece un trastorno el cual hace su vida más compleja de lo que ya es. Tiene bastantes fortalezas y se verán puestas a prueba a lo largo de la película.

Por otro lado, Mercredi (Fanie Zanini) es la menor de los Patar, la más alegre y se siente segura de ser quien desea y alcanzar todos sus sueños, lo cual proyecta en el resto de los miembros de su núcleo. Séverine (Camille Cottin) es la trabajadora social que sueña con cambiar al mundo una persona a la vez. Su principal problema es ser demasiado teórica y no conocer suficiente en la práctica, tal descuido la lleva a cuestionarse acerca de ciertos métodos utilizados.



Una familia peculiar tiene una trama entretenida, rica en contenido y detalles, por desgracia esto se contrapone con la negativa de ahondar en alguno de los temas retratados. Pudieron visualizar el cierre de las diferentes situaciones con mayor forma, pero se quedaron en lo superficial, lo que te hace dudar sobre la solución banal a un problema de esa magnitud.

Particularmente las secuencias que relatan el tratamiento terapéutico a seguir por Janine son deficientes; retratan a un psicoterapeuta sin experiencia, conocimiento e interés. Al ser canalizada con otro especialista demuestran nuevamente la falta de un diagnóstico correcto, el uso excesivo de medicamentos sin la atención adecuada y erróneamente proyectan lo que desafortunadamente mucha gente cree: los profesionales de la salud mental no son necesarios y es fácil salir adelante solo con voluntad y buenas intenciones.



No es fácil la vida familiar y eso es muy cierto, las relaciones interpersonales son complejas y en muchas ocasiones no salen como quisiéramos debido a la mala interpretación de una palabra o acción en un momento o lugar equivocado. Principalmente proyecta que no todo tiene que ser bueno o malo, simplemente es la perspectiva con la cual se mire o con la quieras mirar. La familia siempre va a tener roces y situaciones que lleven a conflictos que si tenemos el deseo de resolver se podrá hacer, pero es necesario salir de prejuicios y ponernos un poco en el lugar de los demás.

Una familia peculiar es recomendable ya que nos muestra un enfoque bastante acertado de los lazos familiares y las dificultades que se pueden presentar al criar hijos en núcleos monoparentales, además de no buscar en todo un lado blanco y uno negro, sino aprender a identificar en las diferentes escalas de grises.

Krystel Campos

Psicóloga con pasión por el cine y la literatura, experta en entender la perspectiva y mentalidad de los personajes. Amante del universo de Harry Potter y la cultura Disney, con gusto por los musicales y la Ciencia Ficción.