¿Qué tan buena o mala es ‘La mula’? | CONTROL TOTAL

Clint Eastwood vuelve a sorprender con una cinta emocional y entretenida

Después de seis años de haberse alejado de la actuación, Clint Eastwood regresa a la pantalla grande como protagonista de una historia que te hará vibrar, ya que en ella interpreta a un solitario, egoísta y desapegado personaje (como varias veces lo ha hecho) que se dedica a cultivar flores. Sin embargo, ya que el negocio no es muy rentable que digamos, las necesidades económicas lo sobrepasan, por lo que se ve orillado a aceptar un trabajo como mensajero, pero no de cualquier paquete, sino de kilos de drogas, literalmente se convierte en una Mula.

Es ahí donde comienza la nueva aventura del señor de 90 años, a final de cuentas quién va a sospechar de un veterano de guerra que se frágil y vulnerable por la edad. Eastwood demuestra una vez más porqué se ha mantenido activo y en lo más alto de la industria del entretenimiento por muchas décadas, y es que el colmillo para crear una película con una historia relativamente simple, pero llevada a un nivel emocional gracias a su trabajo como protagonista, es algo que disfruta cualquier persona.



Te preocupas, ríes, lloras y te vuelves un cómplice silencioso de lo que Earl (Clint Eastwood) está haciendo. No quieres que le pase absolutamente nada y por ello en los momento álgidos sientes el suspenso invadir tu cuerpo. Tal y como si te encontraras en una montaña rusa de emociones, en la cinta lo que más destaca es el cariño que le tomas al personaje principal. Está de más mencionar que esto es gracias a la empatía que transmite Clint; de hecho, me recordó un poco a su trabajo en Gran Torino Curvas de la vida.



Quiero mencionar un detalle que supera la cuarta pared de la cinta, y es que en varios momentos en los que Eastwood interactúa con Bradley Cooper es como si estuviéramos presenciando una conversación alumno-maestro del cine contemporáneo, ya que Clint le enseñó muchas cosas a Cooper mientras trabajaron juntos e inclusive lo orilló a dirigir su primera película (Nace una estrella). Es algo así como el pase de estafeta y los consejos sabios que están pasando de una generación a otra con la plena confianza de que el legado está a salvo.

La mula tiene algunas inconsistencias en la trama, como cosas dispuestas convenientemente para que la historia tome su rumbo. Hay detalles que pasaron por alto, pero que pensando en retrospectiva te das cuenta de la incongruencia que representan algunos de ellos, sin embargo, esto no tropieza a la cinta por completo, tú sólo quieres saber lo que le pasa a Earl y nada más. No quiero dejar de mencionar el humor ácido de la cinta que funciona, un ingrediente fundamental para que la historia no decaiga y te siga entreteniendo, y es que ver como trata Clint de hablar español con los miembros de un cártel no tiene comparación, además de los insultos que intercambian.



En conclusión, la película es una nueva joya en la corona de Clint Eastwood. Con la edad sigue puliendo su técnica y sorprendiendo con el talento que posee. A sus casi 90 años continúa demostrando porqué se ha ganado un lugar especial en la historia del cine, además de que conocer una historia basada en hechos reales tan atípica es la combinación ideal para pasar un par de horas a gusto en la sala de tu cine favorito. Y no olvides descubrir si tiene o no escena post-créditos en este link.