Paso a paso – Crítica | CONTROL TOTAL

La cinta tuvo cuatro nominaciones este año al premio César, el galardón más importante para el cine francés

Un nuevo día comenzó, despiertas con el tiempo contado para llegar al trabajo, apuras cada uno de tus pasos y siempre esperas lo mejor, creas ambiciosos planes de tu futuro y esperas con ansias que se vayan cumpliendo en una constante competencia en contra del tiempo. Sin embargo el destino no siempre fue lo esperado. La cinta francesa, Paso a paso (Patients) ha llegado a cines y trae consigo un emotivo mensaje.

Ben (Pablo Pauly) es un joven atlético que ha disfrutado pasar tiempo con sus amigos (con quienes forma parte de un equipo de básquetbol) durante años, pero el destino le hará dar un giro inesperado a su dinámica vida debido a una grave lesión en su columna vertebral, esto le diagnosticó tetraplejia. Tras su llegada al centro de rehabilitación conocerá un mundo que jamás había visto: personas con padecimientos como la paraplejia o traumas cerebrales, esto le llevará a percibir de una nueva manera su día a día, sin embargo no estará solo, en los pasillos y habitaciones conocerá nuevos amigos e inclusive podrá alcanzar de nuevo al amor.



Desde que conocí la llamada Nueva Ola francesa, me he asegurado de disfrutar cuanto cine de aquella región pueda, mi gusto por historias pasionales sin tapujos sociales despertó en mí cierta fidelidad cinematográfica. Esto me llevó a ver con animados ojos la ópera prima de Mehdi Idir y Grand Corps Malade, quienes presentaron un drama humano capaz de crear una rápida conexión con el espectador debido a la vulnerabilidad de su protagonista e incluso de cada uno de los personajes que le rodean, la empatía cobra gran fuerza e inundará los sentidos del público.



Y para que esto pudiera alcanzarse fue importante contar con un rítmico trabajo en las sillas de director, Idir y Malade dotaron a la película de una jovial atmósfera, a pesar de ser una historia compleja vista tras los ojos de la tragedia, en todo momento se percibe el pensamiento del joven Ben, por momentos te adentran en su cabeza y de un instante a otro sabes perfectamente cómo actuará y con qué humor se encontrará.

Vinculado a ello el trabajo actoral de Pablo Pauly tiene lo necesario para sentir empatía y apego emocional a cualquier suceso que experimente su personaje; esto no se ve reflejado en una excelsa interpretación artística, pero sí en una sencilla, estudiada y eficaz, logrando un correcto lenguaje corporal al tratarse de una persona tetrapléjica con cierta inquietud bromista digna de su edad. Y como bien lo mencioné, el resto de actores lograron alcanzar una conexión que puede percibirse en la pantalla, beneficiando a la cinta.



Sin embargo el libreto tiene algunos problemas, desde algunos personajes presentados con aparente importancia para el desarrollo del argumento y al final son olvidados, así sin más, esto daña a su narrativa y deja al público con dudas jamás son resultas. Bien dice un dicho dentro del mundo del guionismo: si vas a introducir a un personaje o artefacto, más vale que sean importantes y sean usados, ¿si no es así, para qué presentarlos? Y esto atañe la idea central del libreto, además de contar con algunos momentos intrascendentes, lo que puede percibirse como falta de colmillo cinematográfico.

Paso a paso cuenta con una historia humanista, sacará el lado cálido de todo corazón al presentar una compleja situación que sufre un joven común y corriente, pero su fortaleza interna le sacará adelante. Digna reflexión para nuestros tiempos, los cuales se han visto dañado en demasía por frías decisiones que lastiman al mundo entero por parte de políticos irracionales e insensibles del padecimiento humano. La cinta será presentada dentro del Tour de Cine Francés para salas mexicanas a partir de este 29 de junio.