Mimic: Voces del más allá – Crítica | CONTROL TOTAL

La cinta es originaria de Corea del Sur y la actriz protagonista, Jung-ah Yum, fue nominada en los Blue Dragon AwardsGrand Bell Awards, South Korea por su trabajo en Mimic: Voces del más allá (2017)

No existe mejor experiencia para el ser humano que buscar una conexión con la naturaleza, algunos preferirán sol y playa, tal vez nieve, pero la combinación: bosque, cielo estrellado y la compañía de tus seres amados, es algo muy especial. Sin embargo el cine de horror se ha encargado de recordarnos a través de los años que ésta tal vez no siempre es una gran idea. A llegado a salas nacionales, Mimic: Voces del más allá (2017), cinta originaria de Corea del Sur que tiene un par de cosas terroríficas por contarnos.

La familia de Hee-yeon’s (Jung-ah Yum) se muda en una villa alejada en el Monte Jang y se encuentra a una asustada niña (SHIN Rin-a) en el bosque. Ella acoge a la pequeña niña, ya que mentalmente no se encuentra estable por el reciente estravío de su hijo mayor, por esta razón su marido Min-ho (Park Hyuk-kwon) la encuentra sospechosa cuando ella empieza a imitar la voz de su propia hija Jun-hee. En los días siguientes, Min-ho y su madre (Huh Jin) desaparecen y Hee-yeon comienza a escuchar voces provenientes de una terrorífica cueva en lo profundo del bosque.



Sin importar la época del año, siempre he disfrutado del cine de horror, nunca necesité esperarme a la llegada del mes de noviembre para entrar en el mood adecuado. Y en esta ocasión me encontré con una cinta con varios altibajos, el primer de ellos recae en su historia central, la cual promete adentrarte en un mundo de suspenso y terror con una entidad demoniaca con la capacidad de imitar las voces de tus seres queridos para tenderte una trampa, esta idea fue tomada de distintas leyendas asiáticas, por tal motivo esperaba que me la presentaran rápidamente, no es un planteamiento nuevo, sin embargo esto no sucedió.

Durante más de una hora presentaron detalladamente una historia alterna, (sí, raro) sobre una familia que tuvo una mala experiencia al perder a uno de sus hijos, supuse que ellos serían el pretexto, sin tardar demasiado, a los momentos de tensión, pero esto tampoco sucedió hasta llegado el cierre de la cinta, por esta razón hay un largo tramo de la producción que se vuelve aburrida al no suceder nada relevante.



Lo cual es un grave problema, ya que todos los amantes del género, una vez que decidieron comprar un boleto de entrada para la función, esperan que tejas adecuadamente la historia y después se presente de a poco la gran entidad, no esperar hasta el cierre de la película para sentirse aterrorizados.

Por otro lado gran parte de las actuaciones me parecieron sencillas y sin exigencias por parte de su director, Jung Huh, parecía que todas las escenas salieron al primer intento debido a las malas interpretaciones por parte de distintos miembros del reparto. Sin embargo no todos mostraron esto, la experimentada Jung-ah Yum mostró algo distinto, en repetidas ocasiones expuso su calidad para reflejar el sufrimiento y desesperación de una madre que pierde a su hijo. Sin embargo, ¡esta no es la historia central!

Sin embargo no todo estuvo perdido para esta cinta coreana, su propuesta visual es sobresaliente, supieron perfectamente cómo orquestar la iluminación, fotografía y aprovechar los fríos tonos naturales que ofrece rodar en un bosque para impregnar la sensación de incertidumbre y nerviosismo en el público.



Además su gran villano fue creado con base en una decente interpretación actoral y un correcto y variado maquillaje; en lo personal siempre he disfrutado seguir viendo estas clásicas técnicas, de vez en cuando me agrada olvidarme de las animaciones por CGI y costosos efectos especiales. Y en este particular caso lo hicieron atractivo y en más de una ocasión esta entidad demoniaca sí es capaz de ponerte la piel chinita, no dudo en lo absoluto que cualquiera saldría despavorido si se lo encontrase de frente.

Por estas razones Mimic: Voces del más allá es una cinta con muchas carencias, especialmente en su narrativa, la cual tarda más de lo debido en entrarle a la trama principal, justo por lo que la gente decide comprar una entrada. Sin embargo la interpretación diferente de su protagonista y el concepto visual capaz de encerrar al espectador en un ambiente tétrico y de suspenso, valdrá la pena para todo amante del género.