«Kingsman: El Círculo Dorado» – Crítica

«Country roads, take me home to the place I belong. West Virginia, mountain momma, take me home, country roads«, John Denver

Trajes hechos a la medida, elegantes anteojos y una navaja envenenada oculta en la suela de unos relucientes oxford: el equipo básico de todo Kingsman. Ha llegado la secuela de esta peculiar agencia secreta, la cual tendrá que enfrentar un nuevo y atroz acontecimiento y unir esfuerzos internacionalmente es la única opción para salvar al mundo entero.

La cinta está llena de brillantes escenas de acción, momentos graciosos bien acomodados a lo largo de la trama y un elenco que por sí solo llama a comprar el boleto de entrada a la sala: Colin Firth, Jeff Bridges, Julianne Moore, Halle Berry, Channing Tatum, Mark Strong y el hijo pródigo Taron Egerton, todos tienen su momento a cuadro y muchos de ellos muestran la química lograda en los sets de grabación, situación que genera solidez a los personajes.

Matthew Vaughn mantiene su estilo de dirección al llevar una historia de acción entrelazada con comedia ligera que en distintos momentos se da permisos un tanto absurdos y exagerados, pero completamente funcionales, como espectador terminas por ceder ante lo contado y sus personajes, simplemente te dejas llevar y disfrutas las aventuras de la película.

Quizá te interese: Teaser trailer de la cinta «Annihilation».

Pero un largometraje hecho únicamente para entretener también debe contar con solidez en sus propuestas -sin importar lo disparatadas que sean-, el libreto escrito por el mismo Vaughn carece de ritmo en distintos momentos, es como entrar a una serie de pausas mal llevadas en esta trama de agentes secretos.

Claramente no es bueno saturar de acción o efectos especiales una película, siempre hay límites, pero los momentos serenos no terminan por aportar y restan minutos del sello Kingsman: bloquear la puerta de salida y formar parte de un impresionante combate 10 a 1.

Es una tendencia tener un joven protagonista en una película de acción, y Taron Egerton es uno de los casos más exitosos y bien recibidos por el público internacional. En esta producción demuestra que tiene las cualidades para acompañar a estrellas del cine como Firth y Briches y no quedar mal o pasar desapercibido, su carisma a cuadro se nota y contagia su buena actitud, termina por darle ese perfil fresco que la gente gusta de Kingsman.

La selección musical va desde la leyenda Frank Sinatra hasta el recordado cantante de country, John Denver, evoluciona notoriamente con el ritmo entero de la cinta. En cuanto los agentes protagonistas se ven involucrados en una difícil situación, el playlist hace de las suyas y logra impulsar estas conocidas escenas de combate.

Quizá te interese: Segundo trailer de la película «Las horas más oscuras».

Pero algo que sigue sin gustarme en absoluto es el departamento de villanos, en la primera entrega el rol fue tomado por Samuel L. Jackson, quien es un actor respetado por su pasado cinematográfico, pero su papel como Valentine es tan cool que no me pareció original; algo muy parecido atañe esta secuela; Julianne Moore encarna a la desalmada Poppy, una mujer elegante y sonriente capaz de encantar con su presencia mientras ordena una serie de crueles asesinatos, pero cuanto más la conoces, deja de ser interesante y se vuelve aburrida, predecible, además de tener injustificadas razones para cometer sus crímenes.

«Kingsman: El Círculo Dorado» cumple con muchas características para ser una estupenda mezcla de acción, aventura y comedia; sus protagonistas influyen en demasía para la conexión rápida con el espectador y la historia; es gratificante saber que impactantes escenas de combate cuerpo a cuerpo siguen siendo una sello infalible, todo acompañado de humor y elegancia desbordante en la moda, ¿a quién no le parece atractiva la idea de ver a un agente secreto, perfectamente vestido y peinado acabar con decenas de rivales con movimientos vistos sólo en nuestra imaginación? Por supuesto es una fórmula probada a lo largo de la historia del cine, pero el ser retomada con una inyección de libertinaje creativo logra el buen recibimiento de los Kingsman en todo el mundo.