Jurassic World: El reino caído – Crítica | Control Total

La producción decidió rodar en Hawái, Inglaterra y Escocia, regiones elegidas para crear una atmósfera moderna en la cual pudieran vivir estas bestias mesozoicas

Los seres más grandes y fuertes que hayan pisado el planeta Tierra se extinguieron aproximadamente hace 65 millones de años; hoy día sólo viven en libros de historia y dentro de proyectos de investigación científica. ¿Qué pasaría si nuestra realidad fuera distinta? Viajar al campo y ver a lo lejos un grupo de Diplodocus, este amigable dinosaurio con largo cuello y come hojas, o en lo profundo de la selva hallar una fresca huella del temido Tiranosaurio Rex, sería impresionante, ¿no lo crees?

Cuatro años después del famoso incidente en el parque Jurassic World, Owen (Chris Pratt) y Claire (Bryce Dallas Howard) regresan a la Isla Nublar para salvar a los dinosaurios que allí viven tras enterarse del estado activo de un poderoso volcán. Esta aventura llevará a Owen a reencontrarse con su viejo amigo Blue, un Velociraptor sumamente inteligente, pero los planes no saldrán según lo esperado al descubrir que existe una conspiración capaz de transformar el orden natural de la Tierra.



Pasaron desde el estreno de la primera parte de la trilogía protagonizada por Pratt y Howard con su notable éxito taquillero, razón por la que el público espera esta nueva entrega de acción, aventura y dinosaurios con entusiasmo. Y en esencia lo vuelven a lograr, el director encargado de esta producción fue el español J.A. Bayona (Un monstruo viene a verme), quien capturó las características emocionales de cualquier entrega jurásica, agregando toques sutiles de terror y suspenso utilizando una narrativa dramática digna de apreciar. 

Además tuvo el atrevimiento de darle un giro audaz a la historia, saliendo de la clásica isla natural y colocando a las bestias en nuestras calles, no se preocupen, no se trata de ver enormes dinosaurios corriendo y destrozando ciudades enteras, sin embargo el hecho de presentar un nuevo escenario de aventuras en el cual los protagonistas tendrán que correr una vez más por sus vidas, me pareció un gran acierto. Mi gusto por títulos pasados de esta franquicia es innegable, pero comenzaba a hartarme de ver los mismos escenarios naturales, sin respiro, sin innovación.



Y como la historia lo exigía, la propuesta visual y sonora es sorprendente, los efectos especiales y animación en CGI serán capaces de atrapar vertiginosamente al espectador, con colores más vivos, texturas más reales y movimientos naturales en cada dinosaurio, simplemente se sentirán de un momento a otro dentro de Jurassic World. Además los sonidos emitidos por estas criaturas son dignos del reino animal y uno que otro capaz de erizar los bellos corporales. 

Por otro lado las interpretaciones estelares de Chris Pratt y Bryce Dallas Howard son pieza clave, su carisma y notable química acompañan idóneamente los efectos antes mencionados. Y relacionado a ello, existe un gran tramo dentro de la cinta en la cual decae el ritmo acostumbrado de persecuciones y criaturas rugiendo por dominar a su presa, lo cual podría no ser del agrado de muchos seguidores de la saga, sin embargo el trabajo actoral de Pratt y Howard conseguirá mantener atado en la historia al público.



Dentro de esta película también se encuentra involucrada la productora del afamado Steven Spielberg, Amblin Entertainment, lo menciono porque se percibe la esencia del reconocido cineasta con algunas escenas dignas de ver repetidas ocasiones por su carga de emocional con un reluciente arte dramático. No dudo en absoluto que llegado el momento se creará dentro de su garganta un gran nudo.

Y para no perder la costumbre, también presentan un nuevo reto ante un temible carnivoro. En esta ocasión introducen una especie creada a través de laboratorios altamente tecnológicos, sus habilidades son incomparables, el sentido de caza es tan eficaz que ningún ser de este planeta podrá resistir un veloz y despiadado ataque: el Indoraptor



Jurassic World: El reino caído es una digna continuación al mostrar nuevos retos, mejoras notables en sus efectos visuales y sonoros, probar una fórmula distinta en sus escenarios y contar con una atractiva pareja protagonista. Sin embargo sufre de algunos altibajos al no recurrir a la conocida fórmula de acción con dinosaurios para dar paso a una rebuscada reflexión sobre el cuidado de especies salvajes, pensamiento necesario en nuestra realidad, pero poco creíble dentro de una entrega de Jurassic World, ¿se imaginan buscar la adaptación de la raza humana ante un T-Rex o un velociraptor? Porque yo no.

Uriel Linares García

Periodista y fotógrafo en la fuente de cine con experiencia de más de siete años publicando críticas cinematográficas, coberturas de festivales de cine y foto reportajes en medios especializados en el séptimo arte y televisión.