Estos son los autos más icónicos de la saga ‘Rápidos y furiosos’

A lo largo de la exitosa franquicia de Rápidos y Furiosos hemos visto desfilar una larga lista de autos que van desde elegantes clásicos, poderosos deportivos y ediciones tuneadas hasta coches de colección que no fueron fabricados en masa.

Sin lugar a dudas lo que se convirtió en toda una saga, comenzó con una historia simple sobre un policía en búsqueda de evidencia acerca de carreras clandestinas y robos en carretera. Y como era de esperarse la trama fue expandiéndose, con ella la presentación de muchos personajes más que le dieron un sello característico a la saga como los icónicos Dominic Toretto (Vin Diesel) y Brian O’Conner (Paul Walker); más tarde llegaron Deckard Shaw (Jason Statham) y Luke Hobbs (Dwayne Johnson) quienes acaban de estrenar su propio spin-off: Hobbs & Shaw.



Pero la verdadera maravilla visual en todas y cada una de las películas son los autos que en algunos casos vemos durante sólo una secuencia y otros se han vuelto tan emblemáticos que incluso han salido para su venta comercial en versiones miniatura de marcas conocidas en ediciones para coleccionistas y por supuesto como juguetes para niños. Dentro de los autos más icónicos de la saga tenemos:

Nissan Skyline R34 GT-R

Es el coche inicial de Brian en Más Rápidos y Más Furiosos; compite en una carrera ilegal contra otros tres conductores y gana al utilizar el famoso óxido nitroso que le otorga no sólo velocidad al auto, también surgen llamas que salen a través del escape. Sin duda todo un espectáculo. El Skyline aparece nuevamente es la cuarta entrega por una breve secuencia.

Mitsubishi Eclipse

Con este auto se da a conocer como novato corredor el querido O’Conner en la primera carrera que vemos en Rápido y Furioso. En tonos verdes y azul fluorescente, decide apostar las escrituras del coche contra Toretto, quien utiliza su largo colmillo para ganar la carrera y de paso humillar al nuevo del barrio.

Toyota Supra Mark IV

Posteriormente al perder el Eclipse, el auto es destruido por una banda  contraria y Dominic le hace hincapié a Brian sobre su deuda: un auto veloz, tan simple como eso. El Toyota Supra es su llave de entrada al grupo más cercano de Toretto cuando ayuda en las reparaciones de dicha máquina.

Buick GNX 1987

En este elegante modelo Toretto vuelve a la saga en la cuarta entrega de Rápidos y Furiosos, donde siguen cometiendo robos en carreteras (otro de los sellos de la franquicia), en esta ocasión el objetivo es la gasolina, lo que termina en un caos rodeado de llamas. Lo increíble de este auto es que no se produjeron más de 100 coches, es una verdadera edición limitada.



Corvette Grand Sport

Este auto con diseño único para la velocidad tiene su aparición en la quinta entrega, el Corvette sale de un tren antes de inclinarse sobre un acantilado y caer en una tumba de agua. El Grand Sport es una edición especial de Corvette siendo el modelo más ligero y potente de los años 60.

Jensen Interceptor

En la sexta película, Letty (Michelle Rodríguez) conduce este auto a través de las calles de Londres en contra de un Dodge Charger. Si lo piensas, el Jensen Interceptor hace un match perfecto con la refinada y ostentosa ciudad británica; el buen gusto motriz de Letty es innegable.

Dodge Charger 1970

Siendo este modelo el auto más notable dentro de toda la trayectoria de Rápidos y Furiosos, además del más imponente y agresivo; recordamos la secuencia en la primera cinta donde está compitiendo una vez más Toretto contra O’Conner, este auto es impactado por un camión dejándolo como un pedazo de chatarra (lo sabemos, es duro recordarlo).

Rápidos y Furiosos ha tenido tanto éxito en todas partes del mundo gracias al carisma de sus personajes, tramas sencillas y secuencias de exagerada acción, cosa que aunque parezca reprochable, tiene bien definido su público objetivo y consigue entretenernos con tantos efectos especiales y por supuesto, todas estas joyas sobre ruedas.