El cine mexicano necesita pensar en números desde el comienzo | Control Total

Alejandro Sugich, director de Prometo no enamorarme habló sobre las prioridades que debe tener la industria cinematográfica nacional

La industria cinematográfica en México aún está lejos de ser una fuente confiable para los inversionistas de la iniciativa privada. ¿El problema? El método financiero que siguen muchos proyectos. No lo están viendo como un negocio redondo, sino sólo como una forma de expresión artística. Y no sólo aplica para producciones taquilleras, sino para cualquier tipo de película cuya intención es estrenarse en la pantalla grande.

Por ello, y con la intensión de ejemplificar un modelo con bajos riesgos y que permite desarrollar una cinta, Alejandro Sugich, director de Prometo no enamorarmeimpartió una pequeña charla sobre cómo generar una mejor estrategia financiera para hacer rentable un proyecto cinematográfico.

Tomando como ejemplo el largometraje mencionado, el cineasta mencionó la importancia de tener inversión del Estado pero sobre todo del sector privado, no como financiamiento (préstamo) sino como asociados al proyecto. Prometo no enamorarme costó 17 millones de pesos, de los cuales 10 fueron del sector público y los restantes de empresarios. Sin el ingreso del gobierno, sería más complicado obtener el dinero restante, sin embargo, todo está en prestarle la atención debida a la preproducción, a desarrollar una buena idea en el guion y a partir de eso generar una estrategia sana de negocio. Con esto en mente, lo demás se da con mayor facilidad.

Amazon adquirió antes de su estreno la película para exhibirla en su servicio de streaming después de su paso por cartelera nacional, con la promesa de si llegan a 1 millón de espectadores, les darán alrededor de 700 mil dólares. ¿Cuál es el secreto? Obviamente rodearse de un equipo comprometido y serio, tener a un productor capaz de moverse adecuadamente en el ámbito económico y por supuesto, la mencionada idea y estrategia sólidas para saber el camino a seguir.

Si se continua trabajando sobre la marcha, sin un concepto aterrizado e improvisando varias cosas, no se puede hablar de bajo riesgo, sigue siendo una apuesta. Según datos de CANACINE el cine necesita alrededor de 135 profesiones distintas (contadores, productores, mercadólogos, periodistas etc.) lo que puede ser aprovechado con un mejor modelo de negocio. Mientras tanto no se puede hablar de industria autosuficiente sino se presta la atención debida desde el principio.

Octavio Alfaro C.

Periodista Digital con gusto por el cine y las buenas historias que generen alguna emoción o reacción en la audiencia. Fanático del Universo Cinematográfico de Marvel.