‘Vox Lux: El precio de la fama’: tragedias detrás de un ícono pop | CONTROL TOTAL

Natalie Portman ganó el Oscar en 2011 por la cinta: El cisne negro

Cada vez que veo algún clip musical o inclusive un concierto de mi banda favorita siempre genera en mí una emoción muy particular, todo melómano puede conectar con la letra o composición musical de cada pista; inclusive podemos considerar a ciertos músicos como artistas dignos de seguir y tomar como inspiración. Sin embargo pocas veces pensamos qué hubo antes de su fama, cuánto dolor y decepción tuvieron que soportar para llegar hasta donde están actualmente, porque sí, la vida misma es más que alegría y amor por doquier, esto pude verlo en la historia de Vox Lux: El precio de la fama.

Desde que supe de esta película -aún en su proceso de rodaje- despertó en mí cierto interés, en primera instancia, una historia que utiliza a la música como camino principal seguido de las actuaciones de Natalie Portman y Jude Law, par de intérpretes que respeto por su atrevimiento al hacer cine distinto, de todo tipo y salirse constantemente de su zona de confort, siendo ésta película un claro ejemplo de ello.



La historia cuenta la vida de Celeste Montgomery (Natalie Portman), quien desde pequeña tuvo la chispa para cantar y bailar, sin embargo fue hasta su primera etapa de adolescencia cuando se tomó la música en serio y dedicaba horas a su aprendizaje, esto hasta una terrible tragedia en la que estuvo involucrada, misma que le cambió su vida física y mentalmente para siempre. Y fue precisamente la mezcla del dolor y el arte que la llevaron a crear una melodía que más tarde se convirtió en himno nacional; después de esto comenzó a formarse un auténtico ícono pop.



En principio tenía en mente que se trataría de una ficción musical con ritmos pegadizos, personajes cálidos y sí, algunos temas que le complicaran la vida al protagonista y después saliera avante, vaya, la fórmula de siempre. Sin embargo se trató de una combinación distinta ya que todo el tiempo el público conoce las distintas facetas personajes de Celeste, esto incluye sus emociones y experiencias más oscuras, detalle que inmediatamente cambia la percepción de este drama.

Porque sigue siendo eso, sin embargo la crueldad del ser humano es también pieza fundamental para el desarrollo de la historia, detalle que lleva a la reflexión personal; esto pocas veces se consigue dentro de una película que cuenta la vida de una artista, es por ello que la cinta escrita y dirigida por Brady Corbet comienza a dar giros imparables a los sentimientos más crudos y ruines que nos rodean a diario.



La mitad de la historia nos presentan a la versión joven de Celeste, interpretada por Raffey Cassidy, quien da muestra de una exhaustiva preparación actoral al tomar un personaje humanamente roto, esto puede verse en sus gesticulaciones y movimientos corporales; tras la mencionada tragedia que vive la protagonistas ya nada fue igual y Cassidy tuvo la capacidad para mostrar su faceta oscura, haciéndonos recordar porqué el cineasta griego, Yorgos Lanthimos puso su confianza en ella en una de sus más recientes producciones: El sacrificio del ciervo sagrado (2017).



Y llegando a la otra mitad es cuando aparece la actriz oscarizada, Natalie Portman; sí, volvió a tomar un papel demandante y retorcido, características con las que se adapta a la perfección, las cuales terminan por darnos interpretaciones dignas del recuerdo y el análisis. En esta ocasión estamos ante uno de los mejores trabajos en la carrera de Portman, no considero sea el mejor trabajo realizado por la originaria de Israel, sin embargo la notable evolución de su papel, los claroscuros que lo representan y su innegable carisma y talento actoral, hacen que Natalie Portman vuelve a subir al sitio más alto de la actual industria fílmica.

Debo confesar que uno de los elementos cinematográficos que más disfruto es la fotografía y todo lo que ésta conlleva (iluminación, diseño de arte, paleta de colores, propositivos encuadres etc) Y por fortuna pude encontrar en Vox Lux: El precio de la fama uno de los trabajos visuales más precisos y sobresalientes realizados en forma dentro del 2018. El responsable: Lol Crawley, quien se encargó de acentuar cada momento ríspido, obscuro sentimiento y explosiva consecuencia de cada persona, porque justamente la cualidad destructiva del ser humano es una de las cosas más bellas y complejas de retratar a través de un lente.

Vox Lux: El precio de la fama presenta una historia muy alejada de la felicidad y la ternura musical, aquí se hace frente a nuestros propios demonios y también somos testigos de máximos extremos a los que la humanidad puede llegar una vez que se deja persuadir por erroneos pensamientos de desastre y odio; además la interpretación principal de Portman da el plus necesario para tener una conexión especial con la historia, misma que podrá ser recordada como un valioso atrevimiento a la hora de retratar la tragedia de un individuo y cómo fue su proceso evolutivo para crear música con una dosis melancólica y de dolor.

Uriel Linares García

Periodista y fotógrafo en la fuente de cine con experiencia de más de siete años publicando críticas cinematográficas, coberturas de festivales de cine y foto reportajes en medios especializados en el séptimo arte y televisión.

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