Viudas – Crítica | CONTROL TOTAL

Este es el cuarto largometraje del director Steve McQueen

Chicago, época actual. Cuatro mujeres que aparentemente no tienen nada en común sufren la pérdida de sus esposos y quedan solas con sus problemas, pero además han heredado la deuda de sus difuntos maridos y los cobradores son mafiosos de cuidado en la ciudad. Es así como las hasta entonces desconocidas se reúnen para aclarar la situación y buscar una respuesta rápida a sus problemas, y créanme, no tendrán miedo de hacer cosas que creían estaban fuera de su alcance.



Steve McQueen es el director detrás de esta película y como lo hemos visto en sus cintas anteriores, hay un toque desolador en sus tramas que permea en el ambiente prácticamente durante todo el tiempo. A diferencia de 12 años de esclavitud que logró quitar en determinado momento ese aroma con tintes depresivos, en Viudas no quiso o pudo hacerlo y durante las dos horas te sientes atrapado en un ambiente hostil creado por un mundo injusto y traicionero. Lo malo es que contrario a que funcione para adentrarnos en la historia, nos aleja de los personajes y no sientes empatía por los mismos pese a las cosas que le suceden. Por eso dicen que no es bueno exagerar las cosas y darle un respiro a la cinta de la desolación tal vez pudo haberse reflejado mejor.

Un largometraje en el que el crimen es ingrediente fundamental para alentar a los involucrados por las buenas o las malas, en medio de la corrupción política ineludible en muchos gobiernos por muy pequeño o grande que sea el cargo. Y justo para poder personificar estos conceptos necesitas intérpretes que saquen la casta y Viudas los consiguió en actores como Colin Farrell y su camaleónico talento para ser el bueno o mal de la historia; Liam Neeson y su ya conocido trabajo en cintas de acción. Y en actrices como Viola Davis, dotada de un talento interpretativo plausible, Michelle Rodríguez que se mantiene en la línea de mujer fuerte e independiente, entre otros.



No obstante, hay momentos en la cinta en que en realidad no pasa mucho, el carácter e intenciones de los personajes se establece casi de inmediato, por lo que algunas escenas pudieron ser prescindibles y así acortar la duración, ya que 129 minutos es un poco largo para lo que se ve en pantalla – y eso que el primer corte duraba tres horas. No puedo dejar de mencionar que pese a las constantes participaciones de Daniel Kaluuya en varias películas, aún no logró encontrarle una estrella a su trabajo, tiene un rostro para casi todas las situaciones, aunque reconozco que en esta ocasión al menos se comió al que supuestamente era su jefe en la trama.

Viudas definitivamente tiene el sello de Steve McQueen y posiblemente la veamos pelear por algunos reconocimientos en la próxima temporada de premios, pero sentí que le faltó explotar, que nos quedó a deber algo más y ese ambiente desolador definitivamente fue perjudicial para lograr empatizar con las protagonistas. Aún así, el cineasta ha demostrado que tiene una forma particular de plasmar el libreto en pantalla y por ello vale la pena mirar su trabajo.

Octavio Alfaro C.

Periodista Digital con gusto por el cine y las buenas historias que generen alguna emoción o reacción en la audiencia. Fanático del Universo Cinematográfico de Marvel.