¿Qué tan buena es ‘After’?

Sólo el arte puede rehacerse a sí mismo, muestra de ello es el larguísimo listado de obras literarias adaptadas para la pantalla grande, unas más recordadas que otras, pero cada una guarda características muy especiales que sólo un lector apasionado puede descubrir y por supuesto, desacreditar.

En 2014 se publicó After, novela escrita por Anna Todd que alcanzó dimensiones estratosféricas con más de mil millones de visualizaciones dentro de la plataforma digital Wattpad, convirtiéndose en un auténtico fenómeno, razón suficiente para pensar en su versión cinematográfica; cinco años más tarde ha llegado y es protagonizada por Josephine Langford y Hero Fiennes Tiffin.



Cada vez que se piensa en un drama-romance para la pantalla grande los intérpretes principales son -sin duda- el elemento más importante de toda la producción, finalmente serán ellos quienes den vida a aquellos personajes que sólo vivieron en la imaginación de los lectores. En el caso particular del actor londinense, Hero Fiennes Tiffin, se muestra como el mejor engranaje de toda la película.



Su personaje a pesar de estar construído dentro de un estereotipo juvenil, Tiffin es capaz de crear una conexión con el espectador ya que mantiene su distancia de aquel cliché que construye a un personaje alrededor del sex-appeal con altos grados de narcisismo. Al final Hardin Scott es interesante y no es el típico patán bien parecido de todas las películas.

Sin embargo la presencia de Carol Young, interpretada por Josephine Langford, pierde fuerza cada vez que comparte escenas con el londinense; esto no se relaciona directamente con el trabajo actoral de Langford, en todo momento puede entenderse la actitud reservada y dulce de la chica protagonista, sin embargo la dirección de Jenny Gage le hace menos interesante, sumado a ello: la gran problemática de Carol Young recae en la relación con su madre y sus sentimientos hacia Hardin Scott, sin más capas de construcción de personaje y razones suficientes para cuestionar duramente si en verdad vale la pena ver una película que gire a su alrededor.



Por otro lado la decisión que daña el drama juvenil de After es el guión y la dirección moralmente correcta y responsable: jamás se pasa la línea pasional y emocional que tanto se presume en los pósters de la película y -por supuesto- en los tráilers.



Finalmente estas historias dramáticas deben tener claro su camino, qué idea van a explotar; en esta ocasión sólo importó el cálido enamoramiento de los protagonistas y se hizo a un lado las verdaderas emociones a flor de piel, aquellas que terminan conmoviendo a todo espectador, así es la vida misma: llantos, gritos y sexo pasional entre dos jóvenes, sí, eso prometía After y nunca llegó.

After es una cinta con un par de protagonistas capaces de convencer al público que son ellos la nueva pareja que vino a conquistar al público joven a través de una historia llena de drama y romance. Sin embargo la idea sólo se quedó en el camino, el guión escrito por Susan McMartin y la dirección de Jenny Gage presentan una historia tenue incapaz de conmover o provocarle emociones reales al público.