¿Qué esperar de ‘Restos de viento’? La nueva película de Jimena Montemayor

La incesante reflexión sobre la vida y la muerte nos ha llevado a imaginar millones de panoramas útiles únicamente para su creador, cada persona es capaz de sentir de forma distinta y a veces irrepetible todo lo que trae consigo la partida de un ser amado. Este duelo es necesario para el desarrollo del ser humano, pero no deja de ser amargo.

Y la nueva película de la cineasta mexicana, Jimena Montemayor, llega a salas para mostrarnos una perspectiva espiritual y familiar acerca de la muerte, por ello Restos de viento es más que una producción representativa, puede crear vínculos humanos con su público.



La historia sigue a Carmen (Dolores Fonzi), una joven madre alejada de su natal Argentina quien se encuentra en una dura batalla con la depresión, esto le vuelve incapaz de hacerse cargo de sus hijos: Ana (Paulina Gil) y Daniel (Diego Aguilar), ya que únicamente piensa en el regreso de su esposo. Mientras tanto, Daniel, recibe una visita inesperada que rebasa los límites de la realidad y de su imaginación. Ana, por su parte, vive un rechazo hacia la vida adulta.



Esta cinta es una de esas producciones que hablan a través de sensaciones y energía, sé que es una definición subjetiva, sin embargo: ¿cómo podrías definir -objetivamente- el efecto que genera una película en ti? Teniendo en mente que el séptimo arte es capaz de esto y más, Restos de viento logra transmitir las diferentes percepciones y significados de una partida para cada uno de sus personajes.

Además la el talento de Jimena Montemayor logra crear una sensación que alude a la fantasía mágica con seres inexplicables que surgen de la mente de un niño, esto sin perder el hilo principal de la historia: el duelo emocional. También es importante mencionar que la cinta mantiene un estilo de autor, su lenta narrativa espera el momento adecuado para desarrollar a sus personajes y deja a un lado situaciones impactantes de un segundo a otro.

Esto es pieza clave para lograr cautiva al público en esta obscura y misteriosa atmósfera que genera su guión; claramente es una propuesta diferente a los géneros acostumbrados que llegan e invaden la taquilla nacional.



Y para sostener una cinta alejada de temas sencillos era necesario contar con un reparto talentoso, al menos que fuese natural y carismático para no volver aburrida o pesada la película, en este caso, así fue; el trabajo protagónico de Dolores Fonzi tiene la capacidad de generar de forma natural una conexión simple, pero inquebrantable con el espectador al mostrarse expuesta, cambiante y en la cuerda floja en todo momento, características que suelen ser difíciles de mantener durante toda una cinta.



Sumado a esto, la actitud relajada e inocente de Paulina Gil y Diego Aguilar terminan por convertirse en los engranes cruciales para que toda la cinta pueda conectarse y andar por sí sola; trabajar con niños dentro de un set de filmación nunca ha sido cosa sencilla, cualquier director podrá confirmar esto, por ello es importante destacar otra cualidad de Montemayor: la sutileza para mantener el brillo infantil de este par de pequeños sin verse forzados en adoptar esta o cualquier otra personalidad.

Restos de viento es una cinta con esencia bella y reflexiva sobre la partida de un ser querido dentro de un núcleo familiar mientras mezcla elementos fantasiosos que acentúan el misterio que rodea a la muerte. La destacada dirección de Jimena Montemayor da un elemento agregado a esta cinta que ha tenido un largo camino por festivales nacionales e internacionales.

La cinta llega este 29 de marzo a la Ciudad de México, las carteleras donde podrás encontrarla son las siguientes: Cineteca Nacional, Cine Tonalá, Le Cinéma IFAL, Centro Cultural Universitario UNAM, La Casa del Cine Mx y Cinemanía.