¿Qué esperar de ‘No Manches Frida 2’?

Las temibles secuelas… cuántas veces nos hemos llevado terribles decepciones al entrar a la sala de cine y esperar con ansias la continuación de una gran historia, sólo para que al final termine siendo algo muy diferente a lo que esperábamos; por supuesto que existen muchas excepciones, pero una cosa es segura: No Manches Frida 2 no lo es.

A pesar del rotundo éxito económico que presume la cinta con sus 8,8 millones de dólares de taquilla en Estados Unidos, la película oculta oscuras realidades: el guión escrito por Claudio Herrera, David S. Olivas y Sergio ‘Venado’ Sanchez fue incapaz de mantener la creación de sus propios personajes, destacando que Lucy (Martha Higareda) se olvida de la ternura que le caracteriza y Zequi (Omar Chaparro) deja de ser gracioso.



Esto llevó a la película a presentar problemas a los que sus protagonistas deberán hacerles frente, sin embargo son tantos y de personajes tan variados que la historia carece de identidad propia. Sumado a esto la dirección del español Nacho G. Velilla se mostró lejana al resultado mostrado en la primera entrega, misma que pudo arrancar risas por la irreverencia de las situaciones, en esta ocasión el humor carece de ritmo y naturalidad.



Una de las grandes apuestas de la cinta es la inclusión de Itatí Cantoral y Aarón Díaz al reparto, sin embargo sólo quedó como intento de cubrir las problemáticas del libreto, ya que el rol de Cantoral termina por ser de mal gusto con el mismo comportamiento sexual en cada una de sus escenas, consiguiendo que su participación sea predecible, sin aportar a la historia y a los momentos graciosos de la misma.

En el caso de Aarón Díaz su trabajo puede definirse de manera más rápida y sencilla: el actor mexicano jamás pudo hacerse de su (sencillo) rol, porque un galán en la pantalla grande requiere de carisma y mucha actitud, no cualquier puede lograrlo de una toma a otra y Díaz es reflejo de ello, con diálogos planos, sin intención y escenas incapaces de generar conexión con su personaje, es uno de los engranes más débiles de esta producción.



Y en una película todo tiene una consecuencia. En el caso de los grandes protagonistas de la cinta: Martha Higareda y Omar Chaparro, fueron desarmados con personajes grises, es evidente la falta de tratamiento en cada uno de sus roles, razón suficiente para aclarar una cosa: Higareda y Chaparro no son responsables de la falta de humor y entretenimiento de la película, basta dar un vistazo en sus filmografías para notar que el carisma y talento les ha llevado a trabajar en las grandes ligas de Hollywood.

No Manches Frida 2 es otro grave caso de la temible maldición de las segundas partes, sin embargo Nacho G. Velilla y compañía no pusieron su lado creativo para buscar siquiera mantenerse a flote; lenguaje obsceno, actuaciones para el olvido y un guión alejado de la calidad que dicta el oficio, la cinta falló en su intento de ofrecer una comedia elocuente digna de verse en repetidas ocasiones.