Prometo no enamorarme – Crítica | Control Total

Alfonso Dosal y Natalia Varela protagonizan esta historia de un amor atado

Es normal que una relación o matrimonio con algunos años de existencia se enfríe con el pasar del tiempo. Tal vez la rutinaria vida amorosa ha llegado a tal punto que no tiene escapatoria de la monotonía, aunque a veces es necesario tratar de remediar la situación o definitivamente ponerle punto y final. Es lo que trata de hacer Julieta (Natalia Varela) en Prometo no enamorarme, una chelista española casada con el famoso maestro de orquesta, Daniel Abad (Alfonso André).

Ella busca re-encender la chispa de su relación con un pequeño viaje en pareja. El punto de reunión era la ciudad de México, ambos tenían que llegar desde sus destinos internacionales a la fuente donde todo comenzó, sin embargo, sólo Julieta se presentó. Luego de estar esperándolo por un rato conoce a Iván (Alfonso Dosal), un DJ con el que pasará las siguientes 24 horas compartiendo la música, sueños, sentimientos y por supuesto frustraciones.



Un drama romántico con el que es fácil identificarse, después de todo ¿quién no ha tenido un amor fugaz o conocido a una persona que termina por gustarte en poco tiempo? Su acierto está en la simpleza de esta premisa, no se revuelve enredando las situaciones, tiene un objetivo desde el principio y sólo se enfoca en alcanzarlo. Si bien la trama no es nada nuevo, mirar el paisaje de la Ciudad de México prácticamente como un personaje, nos acerca a la historia.

Hay momentos lentos, en los que escuchamos conversaciones comunes, pero esto se ve compensado por el origen español de Natalia Varela. Entiendes porque es necesario explicar varios aspectos ordinarios y re-descubrir la capital de nuestro país. Otra cosa hubiera sido si su personaje fuera nativo de esta nación. La miel se desborda por algunos momentos pero sabemos que es normal en este tipo de tramas.



Me agrada la química entre Natalia y Alfonso Dosal (Todo mal), que al principio parecen un tanto incompatibles, pero poco a poco vas creyendo en las posibilidades de su relación, con todo y un par de instantes que no son tan creíbles en la cinta, pero el final fue algo a destacar. Si lo que ocurre ahí se hubiera ido por un camino fácil e irreal, estuviera hablando de otras cosas. El que la trama no perdiera el piso fue fundamental para llegar a ese desenlace.

Prometo no enamorarme cuenta una historia sencilla, un poco aburrida en comienzo pero que va agarrando ritmo con el pasar de los minutos. Tiene sus detalles en contra, no obstante, hay más aciertos que logran hacerla entretenida y fácil de digerir.

Octavio Alfaro C.

Periodista Digital con gusto por el cine y las buenas historias que generen alguna emoción o reacción en la audiencia. Fanático del Universo Cinematográfico de Marvel y de Steven Spielberg.

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