Han Solo: Una historia de Star Wars – Crítica | Control Total

Conozcamos los orígenes del piloto y contrabandista más famoso del universo

La interpretación de Harrison Ford haciendo del contrabandista más famoso del universo y uno de los mejores pilotos que ha visto el espacio en mucho tiempo, llevó al personaje de Han Solo a ser uno de los preferidos dentro de la saga de Star Wars, y es que no es sencillo comandar el Halcón Milenario, coquetear con Leia Organa y entender el idioma hablado por Chewbacca, todo un vaquero sideral.

Ahora ha llegado su película individual en la que conocemos sus inicios, desde cómo nace su sueño de conducir naves, un romance juvenil y por supuesto el momento de conocer a su fiel amigo Chewie. Esto sin olvidar los obstáculos a superar en el camino, los contrabandistas rivales a enfrentar y varias sorpresas que la vida le tenía reservadas para los momentos menos oportunos… Así comenzó la historia de Han Solo.



No es ninguna sorpresa que la expectativa por el estreno de la cinta no esté por las nubes como suele suceder con cada nueva entrega de Star Wars. Muchos factores han ido labrando el camino hacia esto: el cambio de director a unas cuantas semanas de terminar el rodaje, el primer vistazo a Alden Ehrenreich que no parecía Han Solo y por supuesto quitarnos de la mente a Harrison Ford como este personaje, el punto más difícil de lograr, porque desde 1977 lo relacionamos inmediatamente como este pistolero veloz.

Admito que no esperaba un trabajo extraordinario de Ehrenreich, pero me cambió la perspectiva en algunas partes. Se nota su esfuerzo por darle personalidad a Solo, pero definitivamente no llega a apropiarse de él. Si bien su trabajo logra ser convincente, lo terminé relacionando con un personaje nuevo y no con Han. No logro imaginar cómo se conectan estas dos historias a pesar de que en realidad es una. Si le hubieran puesto un nombre distinto, seguramente lo hubiera aceptado con más ímpetu.



Eso sí, tiene buena compañía a su lado. Con Chewbacca que no tiene un rostro nuevo y conserva su simpatía característica, aunque no se profundiza demasiado en él, nunca está de más escuchar los sonidos emitidos con su boca. Donald Glover en los zapatos de Lando Calrissian es todo lo contrario a Alden Ehrenreich y Han Solo; con él sí relacionas al Lando de hace décadas, sin problema aceptas la idea de su versión jovial y completas el arco histórico del personaje. Y no puedo dejar fuera a Qi’Ra, quien me dejó el mejor sabor de boca entre los personajes. Parte la labor y estrella de Emilia Clarke y también la misteriosa historia de la joven nacida en Corellia.

Una vez que entramos en la historia con algunas escenas dinámicas, persecuciones y uno que otro disparo, pareciera la mesa está servida, pero en realidad no es así. Personalmente tardé un buen rato en emocionarme y entrarle de lleno a lo ocurrido, a pesar de que evitan caer en escenas con demasiados diálogos, le faltó ese punch, la chispa que prende la mecha para ponerte la piel chinita. Esto lo logran (y sólo en parte) en la batalla final, en la cual sí te dejan al filo de la butaca por algunos instantes.



Eso sí, aplaudo el trabajo de Ron Howard, ya que tomar un proyecto a medio cocer, incluir a nuevos intérpretes, reorganizar el calendario de todos y trabajar contra reloj, no es tarea nada sencilla. Inclusive se comenta el 70% de la cinta aproximadamente es de su creación, y eso que la cinta ya estaba casi terminada (en teoría) antes de tomarla. No se le fue de las manos y le salvó el día a Lucasfilm y Disney, quienes seguramente respiraron de alivio conforme el largometraje tomaba su cause.

Han Solo: Una historia de Star Wars no es brillante ni tiene la mejor historia, es complicado desprenderse del rostro de Harrison Ford como este personaje. No pongo en duda la calidad de los efectos especiales, se nota una labor ardua con toques de espectacularidad (sobre todo ese nuevo y reluciente Halcón Milenario). También se lleva palomita en la trama alejada de estrellas de la muerte y el imperio, ahora se centraron en contrabandistas y el código de hermandad, eso está bien.

No es que ya hayamos visto demasiado de Star Wars, simplemente son los mismos personajes y en realidad eso es lo aburrido. Darle un nuevo aire a la franquicia es una buena idea y esperemos lo logren con las trilogías venideras, que prometen alejarse de todo lo conocido hasta ahora dentro de este universo.

Octavio Alfaro C.

Periodista Digital con gusto por el cine y las buenas historias que generen alguna emoción o reacción en la audiencia. Fanático del Universo Cinematográfico de Marvel y de Steven Spielberg.