'Game of Thrones': Emilia Clarke prefiere té y no el café de Starbucks

‘Game of Thrones’: Emilia Clarke prefiere té y no el café de Starbucks

El poder de las redes sociales, una vez más lo vimos en su máximo esplendor. Fue gracias a distintos usuarios que se reveló el curioso y también gracioso error de producción dentro del cuarto capítulo de la última temporada de Game of Thrones: el famoso vaso de Starbucks que se coló en la edición.

Después de una serie de memes y reacciones de miles y miles de fanáticos de Westeros, ha surgido -por fin- las declaraciones de Emilia Clarke, actriz encargada de interpretar a la mismísima Daenerys Targaryen. Y para hacerlo utilizó su cuenta de Instagram, en la cual publicó una fotografía abrazada de sus compañeros Jason Momoa y Peter Dinklage, todos muy sonrientes.



En dicha imagen Clarke decidió dejar muy en claro que no era de ella ese vaso de café, ya que prefiere beber té mientras trabaja; por supuesto su intención fue tocar el tema con un sentido hilarante y relajado, aquí las palabras completas.

«¿Acabo de encontrar la verdad aquí? El portador de la copa no bebe el té de Starbucks … ah, y esto no es un spoiler, solo un vagabundo perdido que regresa a casa para una taza de té a media filmación», dijo Clarke.

Este curioso mensaje va en perfecta sincronía con el gracioso comunicado que compartió HBO sobre el mismo vaso de Starbucks; en vez de buscar pretextos serios y pedir disculpas por el error humano, prefirieron recurrir al humor.



«En respuesta a las preguntas de los que vieron una taza de café de servicios de artesanía en el episodio de Game of Thrones del domingo por la noche, HBO afirma: ‘El café con leche que apareció en el episodio fue un error. Daenerys había ordenado un té de hierbas'», dice el comunicado de HBO.

De esta manera se ha dado por cerrado uno de los casos más curiosos dentro de la pantalla chica, ya que la misma trama de Game of Thrones se ha encargado de ponernos los pelos de punta en su épico final, razón suficiente para ver de manera graciosa este inocente error de producción. Sea quien sea el responsable ha pasado a segundo término, ahora sólo queda recordar con agrado este easter egg en Westeros.