Eres mi pasión – Crítica | Control Total

La producción adquirió los permisos necesarios para mostrar en la película a los verdaderos equipos de América, Cruz Azul, Santos Laguna y Monterrey, todo para que el espectador pueda identificarse de mejor forma con la historia

Algo es verdad, el futbol es -por mucho- el deporte más famoso del mundo entero. Su simpleza le hacen accesible y lúdico, no importa la edad, tamaño o peso; puede ser jugado por cualquier clase social, en cualquier espacio y no necesariamente se requiere un balón oficial para iniciar un partido, basta una pelota de papel con diurex o una simple botella de plástico para reunir a dos bandos que deseen divertirse mientras se juegan un jugoso premio: el perdedor paga los refrescos. ¿Qué nos ha pasado?, dejamos de encontrar la felicidad en la simpleza.

Pero siempre existen extremos en la vida. El fanatismo dentro del deporte puede ser sumamente peligroso, inclusive el mundo de las apuestas ve un apetitoso campo de ganancias en aquellos competidores, la cinta protagonizada por Al Pacino y Matthew McConaugheyTwo for the Money (2005) nos recuerda el sangriento mundo económico que puede despilfarrar el lado obscuro del deporte.



En esta ocasión, la cinta mexicana Eres mi pasión, nos presentan la vida de Pedro Gallo (Mauricio Isaac), un hombre fanático-extremo del futbol. Debe consumir cualquier cosa de este deporte si no entra en crisis: partidos en vivo, resúmenes, pronósticos, análisis, entre otras tantas cosas; desayuna, come y cena del balonpié, sólo vive para él. Sin embargo este radicalismo le impide llevar una vida normal y pone en grave riesgo la felicidad de su familia a tal grado de llevar al límite a su esposa Luly (Mariana Treviño), desesperada pide un tiempo de separación, esperando que Pedro Gallo entre en razón y elija entre ella y su hijo o el futbol.

La cinta fue hecha con un claro corte cómico enlazado con el deporte más practicado del continente Americano. Esta decisión tiene la valía de atrapar rápidamente al público mexicano, además de mostrar durante todo el metraje a equipos profesionales de México como América, Cruz Azul, Santos Laguna y Monterrey, decisión que todo fanático agradecerá.



El mayor potencial de la cinta recae en su variado reparto encabezado por Mariana Treviño, Mauricio Isaac, Silverio Palacios, Johanna Murillo, Juan Pablo Medina y Liz Gallardo. El carisma de cada uno de los intérpretes dota a la producción de un sentido familiar, acerca el humor nacional para conectar fácilmente con las familias mexicanas. En especial mención el trabajo de Treviño, su simpática naturalidad a cuadro, sumado a sus constantes apariciones en películas mexicanas como en: Cómo cortar a tu patán (2017), el éxito taquillero de Eugenio Derbez¡Hombre al agua! (2018), sin olvidar la serie original de Netflix -también con temática futbolera- Club de Cuervos, vuelven a Mariana Treviño en una actriz reconocible para el público y esto, sin duda alguna, la convierte en un atractivo referente.

Sin embargo, no todo lo presentado en la película dirigida por Anwar “Pato” Safa es brillante, divertido y redondo; el libreto escrito por Javier Peñalosa emplea la misma fórmula a lo largo de la 1h 40min de la cinta: un agobiante lenguaje futbolero acompañado por las rítmicas narraciones de Christian Martinoli, quien se da a la tarea de describir muchas acciones hechas por el personaje principal, desde bañarse, comer o caminar, sin duda excesivo. Esto logra crear cierta atmósfera de partido durante los primeros minutos de la historia, en los cuales pensé serían divertidos escuchar por corto tiempo, pero esto fue empleado de inicio a fin y el rápido y constante canto del cronista deportivo terminó por fastidiar mi humor. El problema no recae en Martinoli, sino en aceptar este recurso y utilizarlo cada cinco minutos.



Sumado a ello la propuesta visual termina por dañar la narrativa de Safa, una larga lista de encuadres que complican la apreciación del espectador para dar prioridad a… ¿las cabezas de los personajes vistas por encima? ¿Sólo así, sin planeación? Sin duda hay muchos ejemplos capaces de frenar el trabajo actoral y la posible chispa cómica ofrecida por el futbol mexicano en esta producción.

Al final del día Eres mi pasión fue hecha para un público específico y será lanzada en fechas mundialistas, esta será la magia pasional y deportiva que podría dar vida en taquilla a esta nuevo propuesta cómica del cine mexicano, la cual (como mencioné anteriormente) fue hecha por un atractivo y simpático reparto, quien logra crear un entretenido vínculo con el espectador. Y quién sabe, tal vez después de ver esta película salgas de la sala con ganas de organizar un partido entre amigos y los perdedores invitan la siguiente ronda de palomitas.

Uriel Linares García

Periodista y fotógrafo en la fuente de cine con experiencia de más de siete años publicando críticas cinematográficas, coberturas de festivales de cine y foto reportajes en medios especializados en el séptimo arte y televisión.