‘Dragon Ball Super: Broly’, los saiyajins nos regresan a la infancia | CONTROL TOTAL

La historia fue escrita por Akira Toriyama, creador de la franquicia

Una película más de Dragon Ball… debo confesar que había dejado atrás mi enorme gusto por la historia de los saiyajins, fue en mi infancia la última vez que realmente me había emocionado por ver a Goku y Vegeta en acción; claro, he visto las más recientes entregas en la pantalla grande, sin embargo me habían gustado a secas, nada más; pero algo sucedió con Dragon Ball Super: Broly, toda la adictiva atmósfera de estos guerreros y sus deslumbrantes combates me hizo vibrar de nuevo.

En un principio dudé, pensé repetidamente que al no haber seguido el camino de Goku en la serie Super estaría en riesgo de no entender muchas cosas, sin embargo -y por fortuna- esto no fue así, ya que el intro de la película se encarga de tomar como base Dragon Ball Z y las última películas; recuerdan a sus icónicos villanos y después dan unos guiños a las generaciones más nuevas, sin embargo esto no me perdió en absoluto y pude entrar a la historia sin problema alguno.



Es verdad que la esencia de Dragon Ball no es compleja, siempre hay un villano y un grupo de poderosos héroes que darán su vida con tal de salvaguardar la vida en la Tierra, siempre es lo mismo, pero no siempre se consigue el mejor resultado y para buscar un cambio quién mejor que Broly para echarse encima la cinta completa.



Todo amante de estas historias sabe -a grandes rasgos- quién es esta icónico saiyajin, tenemos en mente que es un tipo realmente imparable con poder infinito, capaz de vencer a cualquier oponente que haya tenido la mala decisión de ponerse frente a su camino, sin embargo en esta nueva entrega, Tatsuya Nagamine (director) y su famoso creador, Akira Toriyama, decidieron romper cualquier límite antes visto.

Durante un impresionante combate pensé en repetidas ocasiones que ya había visto el límite del poderoso Broly, pero vaya, en verdad no tenía idea de lo que estaba por venir. Presenciar cada transformación de Goku y Vegeta para enfrentar al gran protagonista era emocionante, pude encontrar en cada escena la emoción que significa poner a prueba sus nuevas habilidades por parte de nuestros amigables saiyajins, pero esto no era suficiente, Broly seguía enfadándose y elevando su ki, realmente pudo superarse a sí mismo repetidas ocasiones, vaya, eso ni Goku.



Y para crear una propuesta visualmente sobresaliente fue necesario recurrir a la vieja y clásica técnica de animación, la misma que ví hace años en Dragon Ball Z; claro que había cierta ayuda digital en beneficio de algunos momentos, sin embargo esto no interrumpió la nostalgia imposible de eludir; pude verme nuevamente sentado en la sala de mi casa viendo la televisión y esperando una nueva fase saiyajin.



Inclusive el departamento encargado de colorear la animación se dio el tiempo de presentar viejos y agradables detalles, por ejemplo: en algunas escenas sólo existe una línea negra que divide las uñas del resto de los pequeños dedos de Bulma, no existen colores que marquen una diferencia entre estas partes del cuerpo, en otras palabras, fue coloreada a la antigua. Detalle que no demerita el resultado y calidad de la producción, al contrario, todo fanático de corazón se dará cuenta de ello y podrá conectar de otra manera con la historia porque sí, Dragon Ball son trazos, dibujos, no complejos moldes 3D o animación de última generación.

Por otro lado el diseño visual y sonoro vuelve a ser la cereza del pastel, al final es una producción que apuesta completamente a los sentidos más que a la profundidad del guión, por ello cada efecto que genera un combate nos hace recordar que estamos ante algunos de los luchadores más feroces del universo; con titánicas explosiones, extensas gamas de colores en cada transformación y poderosos efectos que acentúan el término saiyajin es como la cinta se dedica a cautivar nuestra atención.

Dragon Ball Super: Broly es el mejor regreso de la franquicia a la pantalla grande, a pesar de tener simples pretextos para iniciar un enfrentamiento, Toriyama se enfocó en tomar las principales características de su franquicia y potencializar las mismas, poner nuevos y alocados límites con épicos momentos de acción, exactamente lo que volvió famoso a Dragon Ball en todo el mundo, no se necesita probar ni experimentar nada más, por ello cada fanático podrá revivir su infancia y reafirmar que esta es una de las mejores historias del manga y el anime en la historia.

Uriel Linares García

Periodista y fotógrafo en la fuente de cine con experiencia de más de siete años publicando críticas cinematográficas, coberturas de festivales de cine y foto reportajes en medios especializados en el séptimo arte y televisión.

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