Destrucción – Crítica | CONTROL TOTAL

Por esta cinta, Nicole Kidman contiende en la próxima entrega del Golden Globe

Desde el momento que vi las primeras imágenes de Destrucción y vi a una extraña mujer con rostro endurecido y mirada aterradora, supe que estaba ante un personaje interesante, segundos después me di cuenta que se trata de Nicole Kidman detrás de una sencilla caracterización, ¿en qué momento pudo transformarse aquella talentosa y refinada intérprete en aquel atemorizante ser? Desde aquel momento despertó en mí un enorme interés, además de tratarse de la nueva cinta protagonizada por la oscarizada actriz hawaiana.

La detective Erin Bell (Nicole Kidman) es conocida dentro del departamento policiaco como una mujer con fortaleza indestructible y dueña de un pasado obscuro, características que la moldearon como un elemento con el que nadie busca tratar. De un momento a otro, Erin se entera de un misterioso asesinato, el cual a pesar de la insistencia de otros agentes de no entrometerse, ella decide hacerlo para recobrar parte de la importancia en su vida, misma que pareciera caerse a pedazos con cada decisión que toma.

Una película más de crímenes sin resolver y policías, mi primer y honesto pensamiento al respecto. Sólo que esta vez con el plus de contar con Nicole Kidman detrás de un obscuro personaje; sin embargo -para mi sorpresa- la trama central comenzó a tomar otro curso, uno personal y reflexivo más allá de disparos sin precisión o estruendosas explosiones al mero estilo Hollywood.



La historia dirigida por Karyn Kusama se da tiempo de presentar a un personaje con cientos de capas internas, a pesar de su intimidante aspecto existe un ser humano multifacético dentro de sí mismo, hecho que me capturó rápidamente. Sumado a ello, el trabajo de Kusama para manejar la atmósfera tensa y crimen policiaco es sobresaliente, primero por darle personalidad artística a dichos momentos a pesar de tener muy claro el desenlace de los mismos, segundo por el armado completo de la cinta con una sobresaliente actriz protagónica y una historia sin innovación, pero con carácter destructivo.

Y en estrecha relación la actuación principal de Kidman, sobra mencionar detalladamente que es una de las intérpretes más importantes de la actualidad al contar con el talento necesario para tomar cualquier papel bajo cualquier dirección y darle realce. En esta ocasión vuelve a hacerlo. He mencionado la temática obscura de la cinta, esto por el fondo y forma de Erin Bell, una mujer que muestra los límites a los que puede llegar cualquier persona con cada mala decisión que tome.

Esta naturaleza llevó a Nicole Kidman a mostrar una destacada actuación, desde el primer segundo puede notarse su agotada respiración y una débil entonación vocal; además el estado físico y mental de su personaje es absolutamente frágil, sin embargo al paso del tiempo lo va transformando a tal grado de esperar siempre lo peor del mismo, podría romperse en cualquier instante, igual que cualquier persona, igual de natural. Estos adjetivos son sumamente complejos de representar, mantener y evolucionar actoralmente en la pantalla grande, muy pocas actrices hoy día pueden hacerlo tan detalladamente, Kidman lo hace sin problema alguno.



Sin embargo no todo es brillante y fantástico, la historia presume de contar con dos horas de duración, de las cuales pudieron fácilmente quitar varios minutos. No es precisamente que la cinta se vuelva aburrida o pesada, sin embargo su argumento principal sigue siendo un aparente crimen sin resolver, pero que -como sabemos a la perfección- esto cambia por hechos sorprendentes. Al no tener innovación, cuesta trabajo creer que realmente se necesitó tanto tiempo para contar adecuadamente la historia.

Y como es perceptible desde sus avances y su historia, la película lleva consigo un estilo independiente, por tal motivo se tomaron algunos riesgos visuales que terminaron por realzar la producción entera, hablo específicamente de la fotografía hecha por Julie Kirkwood, quien emplea una serie de descansos entre momentos cruciales de la historia con coloridos encuadres, panoramas citadinos que embellecen la metrópoli y con variadas y atinadas proporciones áureas, las cuales dotan al metraje entero de calidad y elegancia cinematográfica.

Destrucción es una cinta que tiene consigo distintos elementos capaces de volverla entretenida para los amantes de los géneros policíacos y aquellos que muestren personajes reflexivos y obscuros. Además la actuación protagónica de Nicole Kidman es el elemento suficiente para darle una oportunidad a la cinta, ya que vuelve a dar muestra de su talento interpretativo para mostrar las variadas y complejas facetas de vida de Erin Bell, quien dejó de ser una simple agente para convertirse en una mujer poderosa, desafiante y destructiva.

Uriel Linares García

Periodista y fotógrafo en la fuente de cine con experiencia de más de siete años publicando críticas cinematográficas, coberturas de festivales de cine y foto reportajes en medios especializados en el séptimo arte y televisión.