Crónica de una mágica experiencia con ‘Harry Potter y el prisionero de Azkaban’ | CONTROL TOTAL

La cinta fue proyectada en el Auditorio Nacional acompañada de orquesta en vivo

Una tarde cuya palabra ideal para describirla es “mágica”. La llegada al auditorio y el mensaje en las pantallas gigantes de: “Bienvenidos potterheads”, era apenas apenas el comienzo. Brujas y magos de todas las casas llegaban, con capas rojas, verdes, amarillas y azules, también fieles seguidores de quidditch o del señor tenebroso. En la acostumbrada vendimia fuera del Lunario había desde las clásicas camisetas hasta varitas y giratiempos pero lo más interesante era un vendedor que gritaba: “compra la taza o la varita de “los magos estos”.

El tan esperado momento llegó. En las pantallas se proyectaban videos de la sinfónica que grabó el score original y comentarios del compositor John Williams, así como los responsables de las diferentes cintas. Cuando las luces se apagaron y salió por fin el director de la orquesta con gran carisma dijo algunas palabras en español para saludar, hizo algunas bromas y elogió al fiel público seguidor del mago con la cicatriz en forma de rayo. Antes de comenzar quiso saber de qué casas había más presencia así que comenzó preguntando dónde estaban los Gryffindor y como respuesta obtuvo gritos y vitoreos. Después fue Hufflepuff y Ravenclaw, para luego aguardar un momento y mostrar su corbata a rayas verde con plata, inconfundible icono de la casa de Salazar Slytherin lo cual fue sumamente aplaudido por el resto de los miembros de su casa.



El filme comenzó y con esto toda la orquesta sinfónica que constaba de más de 30 músicos del palacio de Bellas Artes comenzó a tocar. La sala se inundó de gritos y una la mezcla entre emoción y nostalgia se hizo presente en los asistentes. Una de las indicaciones por parte del director de la orquesta fue emocionarnos y vitorear a nuestros personajes favoritos o las escenas más icónicas, pero sin duda la mayor cantidad de halagos fueron para quien lleva el nombre del libro: El prisionero de Azkaban, Sirius Black. Con esto se podía ver la preferencia de la multitud.

Los instantes más emocionantes fueron: cuando Harry infla a la hermana de su tío Marge; al volar sobre el lago negro con Buckbeak; al hacer el encantamiento Patronus por primera vez en el despacho del profesor Lupin; y claro, cuando Hermione golpea en la nariz con un puñetazo a Draco Malfoy.

Una vez terminado el concierto el director se despidió y como se acostumbra, salió nuevamente a presentar a la orquesta que lo acompañó, pero esta vez con una bufanda que nuevamente representaba el orgullo hacia la casa de la serpiente. La experiencia fue maravillosa, llena de emoción, nostalgia, recuerdos y risas. Sin duda alguna logró cumplir su objetivo la proyección al recordar lo querida que es esta historia.

Octavio Alfaro C.

Periodista Digital con gusto por el cine y las buenas historias que generen alguna emoción o reacción en la audiencia. Fanático del Universo Cinematográfico de Marvel.