Animales Fantásticos: Los crímenes de Grindelwald – Crítica | CONTROL TOTAL

El rodaje se llevó a cabo entre las ciudades de París y Londres

A través de los años, la literatura y el séptimo arte han sido una de las duplas artísticas más importantes para el ser humano. Y al mismo tiempo son pocas las historias adaptadas que han alcanzado un lugar importante en la historia. Es verdad que para alcanzar dicho renombre se requiere de un sinfín de requisitos, entre ellos la popularidad comercial y taquillera, por ello no es tan simple adaptar cientos de páginas a la pantalla grande.

Sin embargo al abrumador éxito de la saga de Harry Potter llevó a su autora, J. K. Rowling, a expandir su mágico mundo, por tal motivo y varios años después, nos encontramos con las adaptaciones de Animales Fantásticos, ¿pero serán realmente tan exitosas como sus antecesoras? Mientras el tiempo se encarga de revelarlo, ha llegado a salas la segunda entrega de esta nueva saga, la cual lleva por título agregado Los crímenes de Grindelwald.



El carismático magizoólogo, Newt Scamander (Eddie Redmayne), se ve involucrado en una nueva y peligrosa aventura, la cual le llevará al Viejo continente para ir en busca de un poderoso mago. Además el temible hechicero oscuro, Gellert Grindelwald (Johnny Depp), aterroriza al mundo mágico con su imparable poder. El único mago a su nivel es el -más joven- Albus Dumbledore (Jude Law), quien guarda una serie de impactantes secretos, mismos que llevarán a un choque mágico inminente.

Es importante mencionar que al tratarse de una adaptación literaria, la historia de Animales Fantásticos: Los crímenes de Grindelwald, tiene detrás de sí una importante base de seguidores-lectores, quienes por derecho y conocimiento, exigirán una entretenida y apegada referencia de los libros a la pantalla grande. Además existe cierta desconfianza por parte de los viejos lectores, quienes no han encontrado en las páginas de Animales Fantásticos la profundidad y complejidad antes vista en la saga de Harry Potter.

Dicho esto, la secuela presenta una valiosa y aplaudible coherencia al mantener la idea principal, impresa desde el título de las películas: mostrar nuevas y coloridas criaturas. Son justamente ellas las que dan el toque mágico y diferenciador a la historia, ya que hemos visto hasta el hartazgo varitas mágicas, velas flotantes y poderosos hechizos, por ello los creativos (entre ellos Rowling) atinaron nuevamente al poner frente a frente al espectador con gigantescas bestias provenientes de cualquier parte del mundo, pero cada una con habilidades y diseños únicos.

Por otro lado -y tal vez lo más importante- se conoce un poco sobre la vida del nuevo villano, Gellert Grindelwald, interpretado por el afamado Johnny Depp, quien esta vez decidió mostrar algo distinto en la pantalla grande. Mucho trabajo le ha costado al tres veces nominado al Oscar deshacerse de su pasado rol del carismático pirata de Disney. Y en esta ocasión podemos observarle con rostros duros e intimidantes, un aspecto tétrico y por supuesto la energía necesaria para tener bien claro que se trata de un poderoso personaje que no será detenido por cualquiera.



Y bien lo mencioné, no cualquier mago dentro de este mágico mundo puede hacerle frente a Grindelwald, salvo su viejo conocido: Albus Dumbledore, encarnado por Jude Law; importante reinserción de personaje que todo fanático que se respete como conocedor estuvo esperando, ya que Dumbledore es -quizá- el mago más poderoso jamás visto en la pantalla grande, por tal motivo Law tenía en sus hombros cierto peso de relevancia, ¿lo habrá conseguido?

Desde carismáticas frases, personalidad jovial y por supuesto llena de sabiduría, Jude Law consiguió dar en el blanco interpretativo, de tal modo que podrá ir subiendo en la escala de favoritismo de todo fanático de la magia, ya que dotó a este personaje de calidez humana. Además tiene entre sus manos y poderoso secreto, indispensable para el desarrollo de la saga entera, es por ello que el nuevo Dumbledore será abrazado por nuevas generaciones.

Y no puedo dejar de mencionar la ya conocida, pero infalible interpretación de Eddie Redmayne como el magizoólogo Newt Scamander, personaje que sigue siendo entrañable por su inocencia y claridad, es esto lo que le ha llevado a ser un valioso protagonista, ya que su reservada personalidad vuelve aún más fantástica cada aventura mágica en la que se ve involucrado. Además sigue dando muestra que tiene gran poder detrás de su varita mágica, no sólo es un experto en excéntricas bestias.

Otra de las destacadas características de la secuela, es el ritmo actoral con el que fueron presentados los personajes secundarios como: Tina Goldstein (Katherine Waterston), Jacob Kowalski (Dan Fogler), Queenie Goldstein (Alison Sudol) y Credence Barebone (Ezra Miller). Este grupo vuelve a hacer muestra de su capacidad para robarse escenas por el talento interpretativo que existe detrás de ellos. Además cada uno tomará mayor relevancia y fungirá como una importante pieza para el rompecabezas que se avecina, nadie es prescindible, ahora todos mantienen un importante peso histórico.



La historia dirigida por el viejo conocido David Yates, responsable de llevar a la pantalla grande un numeroso listado de películas del mundo Harry Potter, tuvo un notable altibajo narrativo. Por un lado presentó de manera relajada sin mostrarse conflictiva la tan mencionada orientación sexual de Albus Dumbledore y Gellert Grindelwald, ya que de algún modo, mantienen un pasado emocional más allá de una simple amistad. Esto fue manejado con tranquilidad, sin buscar generar demasiado morbo y desviar al público de la trama central.

Por otro lado existen momentos en la cinta que pudieron ser explicados de mejor manera; no todos los fanáticos del mundo mágico de J. K. Rowling han leído los libros y tampoco son extremos detallistas, por tal motivo existen puntos en la trama central que pueden generar confusión, ya que son presentados una sóla vez y de forma rápida y compleja. Logrando que tal vez algún espectador quede con más preguntas en la cabeza de lo que en realidad tendría que ser.

Animales Fantásticos: Los crímenes de Grindelwald es una cinta que se encarga de presentar sobre la mesa a los futuros personajes clave, quienes han tomado mayor peso e inclusive han sido descritos más detalladamente. Los seguidores de este mundo mágico podrán encontrar en Dumbledore y Grindelwald el verdadero motivo para permanecer atentos a las próximas entregas; además el trabajo actoral de todo el elenco puso de su parte para tener una entretenida y divertida historia con criaturas nacientes de los más profundos sueños.

Uriel Linares García

Periodista y fotógrafo en la fuente de cine con experiencia de más de siete años publicando críticas cinematográficas, coberturas de festivales de cine y foto reportajes en medios especializados en el séptimo arte y televisión.