Amor de vinilo (Juliet, Naked) – Crítica | CONTROL TOTAL

Estamos más cerca de conocer a alguien, en teoría lejano, de lo que creemos

¿Quién no ha estado fascinado, casi al borde de la obsesión con algún famoso? Ya sea actor, actriz, cantante, una banda musical, a veces el gusto se sale de control. Esto le ocurre a Duncan (Chris O’Dowd), maestro de profesión, pero un apasionado por la música (y vida) de Tucker Crowe (Ethan Hawke) un cantautor de trayectoria corta cuya obra artística lo ha marcado de por vida, aunque en realidad no lo conoce en persona. Incluso tiene un vlog en el que comparte las últimas novedades del intérprete.

Su novia Annie (Rose Byrne) está harta de tener que soportar este gusto desenfrenado, y en muchas ocasiones se lo hace saber incluso escribiendo en su portal cosas negativas de Crowe. Justo uno de esos comentarios detonan la llegada de un correo del mismísimo Tucker, quien le dice a ella que tiene toda la razón. Conforme pasa el tiempo se siguen enviando e-mails y se vuelven cercanos, pero el nervio llega cuando él visita a Annie y ni siquiera Duncan sabe que están en contacto.



Un dramedy  que comienza a enredar a tres personajes de forma fluida. Terminas de conocer tan bien a cada uno de ellos que logras forjarte una opinión independiente y entiendes por qué tomaron sus respectivas decisiones. Tiene cierto toque nostálgico por la música y los grupos de antaño de los que mucha gente – incluyéndome – seguimos disfrutando. Aunque la parte musical no es factor con mucho peso, logra acompañar bien a la trama.

Por otro lado, hay cierto química y a la vez misterio en la relación de Annie y Tucker. Los intérpretes lograron generar click entre ellos y hasta disfrutas los momentos que pasan juntos. Además de complementarse, simplemente sientes que hay una atracción con todo y la falta de escenas con arrumacos entre los dos. Un trabajo idóneo de Ethan Hawke y Rose Byrne.



Otras de las cosas a destacar es que no sientes larga la trama. La mayoría del tiempo estás atento al drama y cómo se van desarrollando de una forma congruente, cayendo un poco en lo previsible, pero con una conclusión bastante coherente y aterrizada en la realidad, sin querer hacer de más ni cayendo en las típicas situaciones románticas. Actualmente a cualquiera le puede pasar una situación parecida, y no me refiero a conocer a un cantante de la nada, eso es menos común, pero sí a hacerte cercano a alguien por internet y entenderlo mejor que a la persona de en frente.

Amor de vinilo habla de las obsesiones y lo perjudicial que pueden ser; de un romance contemporáneo entre dos personas adultas; del encanto y tal vez inmortalidad de la música compuesta en las cuatro últimas décadas del siglo pasado; una mezcla que alegra el corazón, el oído y deja un buen sabor de boca. Recomendable para ver en pareja.

Octavio Alfaro C.

Periodista Digital con gusto por el cine y las buenas historias que generen alguna emoción o reacción en la audiencia. Fanático del Universo Cinematográfico de Marvel.